LA CORPORACIÓN CULTURAL

Metro de Santiago es mucho más que un sistema de transporte. A través de su red ha hecho una contribución directa a mejorar la calidad de vida de los habitantes de Santiago, no sólo por ofrecer un traslado rápido, eficiente y seguro a sus pasajeros, sino también por conectarlos con diferentes expresiones de la cultura urbana.

En su compromiso por poner a disposición de todos chilenos las distintas manifestaciones artísticas, es que el año 2000 Metro de Santiago -que hasta la fecha había canalizado sus actividades culturales a través de la Corporación Cultural de la Municipalidad de Providencia- decidió crear su propia Corporación Cultural. Así nace la Corporación Cultural MetroArte con el fin de fomentar el arte y la cultura en las distintas instalaciones de Metro y sus entornos.

Durante los últimos años, la Corporación MetroArte ha realizado un sinfín de actividades artísticas. Tan sólo durante el año 2008 se realizó casi un centenar de actividades culturales, con un contacto directo superior a los 4 millones de personas, y un contacto indirecto estimado en 8 millones.

La masiva afluencia de público y su fuerte presencia en toda la ciudad, han convertido al Metro de Santiago en una importante plataforma que permite poner al servicio del público una amplia oferta de actividades culturales.

Es así como Metro se ha ido convirtiendo no sólo en un medio de transporte sino también en un medio que permite conectar a los habitantes de Santiago con la cultura, sacando el arte desde el ámbito del museo al espacio de la calle, incorporando la cultura a la cotidianeidad de más de 2 millones de santiaguinos que usan día a día este medio de transporte.

DIRECTORIO

La Corporación tiene un directorio compuesto por:

  • Presidente: Fernando Cañas Berkowitz
  • Tesorero: Hernán Vega Molina
  • Secretario: Gonzalo Morales Moreno
  • Director Ejecutivo: Javier Pinto Picó


HISTORIA

Las raíces de la Corporación Cultural se encuentran en el nacimiento del proyecto MetroArte. Considerado como uno de los proyectos emblemáticos de Metro, MetroArte surgió como una iniciativa tendiente a potenciar el arte público, invitando a los artistas más representativos del país a crear propuestas que enriquezcan con arte las estaciones del tren subterráneo.

En 1992  Metro de Santiago inició a una experiencia que ya se desarrollaba en otros Metros del mundo como el de Boston, Ciudad de México, Berlín, Roma y Amsterdam. Todos ellos ya incorporaban en sus espacios creaciones artísticas de las más diversas tendencias enfocados a humanizar los recintos ubicados en el subsuelo, en especial aquellos más próximos a la visual de los pasajeros.

Los MetroArtes son instalaciones artísticas de gran formato ubicadas en estaciones del tren subterráneo, poniendo al alcance de los habitantes de la ciudad importantes obras de connotados artistas tanto nacionales como internacionales. Una de sus características es que promueve la integración de artistas y empresas, las que contribuyen al financiamiento de estos proyectos.

Para hacer posible esta modalidad se recurrió a las disposiciones de la Ley de Donaciones Culturales (Ley 18.985 o más conocida como “Ley Valdés”) que otorga beneficios tributarios. Esta franquicia, contenida en el artículo Nº 8 de dicha ley, se hace operativa a través de una corporación sin fines de lucro.

Con el objetivo de facilitar la relación entre la empresa y el artista, se creó el año 2000 la Corporación Cultural MetroArte, organización a cargo de administrar los fondos otorgados y con ello permitir a la empresa donante acceder a los beneficios tributarios permitidos por la ley.

Rápidamente la Corporación Cultural MetroArte fue ampliando y diversificando su oferta cultural con el objetivo de acercar  la cultura a la comunidad, asumiendo un importante rol como agente cultural en la ciudad de Santiago. 

Al alero de la Corporación fueron emergiendo diversos proyectos orientados a cumplir este objetivo acercando aun más la cultura a un público amplio y heterogéneo. Ejemplo de ello es el tradicional concurso ciudadano “Santiago en 100 Palabras”, que contó el año 2009 con 44.081 cuentos participantes; los puntos de préstamos de libros Bibliometro que año a año crece para ofrecer un mejor servicio a sus usuarios o iniciativas culturales de alta convocatoria como recitales, conciertos, ciclos de tertulias, obras de teatro y danza.

Es así como la Corporación ha potenciado una conexión fluida, directa y permanente entre artistas, empresas, gestores culturales, pero por sobre todo con un público masivo cercano a los 2,3 millones de personas diarias quienes pueden acceder a una oferta cultural continua y gratuita.

cargando...