SANTIAGO EN 100 PALABRAS
“Santiago en 100 Palabras” es el concurso literario más masivo que se realiza en Chile. Nació el año 2001 y es organizado por Plagio, Minera Escondida y Metro de Santiago. Su objetivo es incentivar la creación literaria a través de la reflexión sobre nuestra ciudad, el significado de vivir en las grandes metrópolis y las historias que, día a día, se entrecruzan entre quienes viven en Santiago. El gran desafío es contar esta historia en menos de 100 palabras.
El concurso ha crecido y se ha desarrollado como uno de los fenómenos de participación más importantes de la literatura chilena, consolidando el género de micro cuento en nuestro país y convirtiéndose en el certamen literario con mayor convocatoria en Chile.
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CUENTOS GANADORES 2009
La Desordenada
Primer LugarA doña Clara te la encuentras en la esquina de Bandera con Catedral. Se la pasa tejiendo animalitos con coloridas hebras de crin de caballo que ella misma tiñe. En un trapo extendido en la vereda descansa su delicado zoológico, el que se niega a pinchar con alfileres aunque se le vuele. Por eso, día por medio, a un taxista le golpea el vidrio una libélula azul o a una señora pituca le pega en el ojo una ranita anaranjada. Doña Clara no hace ni el amago de rescatarlas. Se ríe no más de la cara que pone la gente.
Nathalie Moreno, 41 años, La Reina.
Sopaipilla
Segundo LugarA mi papá le encanta el cerro Santa Lucía. Dice que es como un pulmoncito para nosotros. Él dice que le gustaría llevarme hasta la parte más alta del cerro, pero con mi silla de ruedas le da susto que me pase algo. Así que nos vamos por el parque que está al lado del río, jugando a contar faroles, hasta el puente que está más al fondo, y nos comemos unas sopaipillas en un carrito, y a mí me da risa cómo suena cuando le pone mostaza.
Felipe Baraona, 47 años, Las Condes.
Uno a Cero
Tercer LugarLevanta la cabeza mientras ve la tribuna llena frente a él. El partido lo sufre callado, como si nadie más entendiera. Todo parece eterno, hasta que esa pelota recorre el área de un lado a otro, antes de quebrar noventa minutos de silencio. Y es entonces cuando el grito sale furioso y siente como si su voz fuese la única en el estadio y que nadie pudiera detenerlo en su desatada carrera hacia la reja. En la galería visitante, el único hincha de provincia saborea su victoria personal.
Felipe Castro, 36 años, Las Condes.
Moonwalker
Premio del PúblicoEl Maikol es bien conocido en la población. Su mamá era fanática del rey del pop, por eso el nombre. Claro que al Maikol le gusta el reggaetón, igual que a su vecina, la Britney. Pero a la mamá del Maikol le cae mal la Britney. Le dice que mejor invite a salir a la Madonna, para no desperfilarse. Cada vez que le dice eso, él se encoge de hombros, hace un sonido agudo con la voz y sale de la pieza caminando hacia atrás.
Chris Cornejos, 31 años, San Miguel.
Mapocho
Premio al Talento JovenNadie supo cómo ni por qué, pero el hecho es que un lunes cualquiera un dinosaurio apareció nadando en el Mapocho. El día se volvió de pronto feriado nacional. El Parque de las Esculturas recaudó fondos nunca antes vistos con los curiosos que llegaban por montones, trepándose en las instalaciones para ver de cerca al monstruo, mientras que los más valientes iban derecho al agua. Antes de que el asunto llegara a mayores, trajeron un par de grúas y se llevaron al monstruo a la piscina municipal, donde el pobre bicho murió por una alergia fulminante al cloro.
Paulina Valenzuela, 17 años, Providencia.
Nuestra Mascota
Mención HonrosaLa araña de rincón era café, del tamaño de una clementina y dócil y cariñosa como un gato. Vivía en el rincón derecho del living, al lado de la ventana. Todos en la familia queríamos a la araña de rincón. Mi mamá abría la ventana y la araña le sonreía. Mi hermano no se iba nunca al colegio sin despedirse con un beso de ella. Un día amaneció muerta y fue enorme trauma para todos. Mi padre comenzó a beber, mi madre le pidió el divorcio, mi hermano comenzó a fumar hierba y yo comencé a escribir.
Estela Arcos, 67 años, San Miguel.
Plan Urgente
Mención HonrosaMe voy a comprar unos zapatos de cuero por el solo gusto de sentarme a conversar con un desconocido que me los lustre, mientras este sol de invierno que no sabe calentar los hará brillar, encandilando a alguien y robándole una sonrisa. Y yo, en mi trono, leeré LUN como si se tratara de la Biblia o de un asunto de Estado, como un señor importante de ésos que tienen tiempo para sentarse a que le lustren los zapatos.
Catalina González, 24 años, Las Condes.
Jogging
Mención HonrosaHay días en que cuando me sueltan tarde del trabajo salgo a correr para hacer creer a mi cuerpo que escapo.
Luis Felipe Lobos, 31 años, San Pedro de La Paz.
La Historia de Alguien
Mención HonrosaEstamos en una casona antigua de La Fetra al 97. Adentro hay tres personas. Don hombres y una mujer. La mujer está en la cocina. Uno de los hombres está en el living y el otro en el baño. La cuarta persona debería estar en algún lugar, pero no sabemos dónde. Tampoco sabemos si es hombre o mujer. Todos están allí por esa persona. No los obligó. Tampoco los amenazó. Pero los llevó allí. Tiene ganas de entrar, pero no puede. Protagoniza, piensa y escribe esta historia. Alguien deberá entrar en su lugar.
Mauricio Mondati, 28 años, Santiago.
Famosos del Block
Mención HonrosaCada tarde después de almuerzo comienza la rutina sagrada. La señora Brenda se viste con uno de sus mejores vestidos y se cepilla esa larga cabellera hasta la cintura. Cada tarde después de almuerzo, la señota Brenda baja parsimoniosa la escalera para llegar a las afueras del block donde la esperan sus compañeras de turno. Cada tarde después de almuerzo, la señora Brenda y sus amigas se convierten en opinólogas de un panel de televisión con forma de banca.
Claudia Islame, 17 años, Quilicura.
Dos pares en mil
Mención HonrosaLa señora vende calcetas en la calle. Dos pares en mil. Lleva 25 años en lo mismo. Desde que comenzó han nacido sus cuatro hijos. Ha tenido dos maridos y un conviviente. Ha visto pasar millones de transeúntes y presenciado cuentos de lanzazos. Se ha resfriado 54 veces y la han operado en tres ocasiones. Ha visto en el poder a un dictador y a cuatro presidentes. Ha soportado 35 temporales y 13 inundaciones. Ha asistido a 246 misas y a 16 funerales. Se le han perdido tres gatos y un perro. Pero no siempre fue así. Antes vendió peinetas.
Álvaro Venegas, 39 años, Providencia.
Doña Violeta
Mención HonrosaA doña Violeta le gustaba caminar. Nadie la comprendía en su extraña práctica. A donde fuera, caminaba. Incluso extensos kilómetros si era necesario. Y no importaba el clima. Entre lluvias y vientos tormentosos se la vio caminando por la Alameda a altas horas de la madrugada. También se la vio correr bordeando el Mapocho. Supongo que iba atrasada a algún encuentro pasajero. Doña Violeta venía constantemente a mi casa a visitar a mi madre. Llegaba temprano y se marchaba cuando caía el sol. Para mí era una mujer extraña porque siempre tenía olor a tierra y nunca traía zapatos.
Nicole Tapia, 19 años, Puente Alto.
Mas Información en: www.santiagoen100palabras.cl











